La luz visible es la parte del espectro electromagnético que podemos ver. Esta luz visible se encuentra entre los 400 y los 700nm.

La luz tiene una serie de efectos nocivos sobre la retina, lo que provoca ciertos cambios que ocasionan daños en su estructura y comprometen su función. De hecho, se sabe que tanto el efecto de la luz intensa en un corto espacio de tiempo como la exposición continua a una intensidad de luz moderada, pueden causar la muerte celular, por apoptosis, de los fotorreceptores y también de las células del epitelio pigmentario de la retina.

Los procesos por los cuales la luz causa daño en la retina se clasifican en tres tipos:

• Daño fotomecánico: que son causados por expresas radiaciones láser.

• Daño fototérmico: los cuales son causados por exposiciones de segundos o menos que producen un alza en la temperatura del tejido pasándola de 10 a 20 grados centígrados, muy por encima de la temperatura ambiente.

• Daño fotoquímicos, estos son causados por la radiación de longitud de onda más corta a niveles de intensidad pequeños como para causar daños térmicos. Este se produce cuando existe un tiempo de exposición prolongado haciendo que el aumento sea bajo. Es muy dependiente de la longitud de onda ya que se incrementa mucho en la zona azul del espectro.

Por otro lado, a pesar de tener efectos nocivos, la luz azul también es fundamental en el proceso visual y en otros aspectos fisiológicos importantes como los ritmos circadianos. Todas las especies del planeta presentan un gran número de ciclos biológicos que se repiten aproximadamente cada 24 horas, conocidos como ritmos circadianos y mantienen una relación importante con el reloj interno del cerebro. Algunos ejemplos pueden ser la reposición de ADN en las células individuales o el ciclo del sueño/vigilia.

El primer estímulo que recibe el sistema circadiano humano y el de muchos otros mamíferos es el formado por la luz incidente en la retina. Parece ser que los principales fotoreceptores que se encuentran en el inicio de este circuito tienen su máximo de sensibilidad espectral entre 460nm y 480nm (azul/cian).

Se ha visto en estudios que la exposición a la luz durante la noche, sin respetar un tiempo de oscuridad, sobre todo si la luz es rica en azules, puede suprimir la secreción de melatonina. Esta hormona influye en aspectos fisiológicos como regular el ciclo de sueño/vigilia, y juega un papel significativo en el sistema inmunitario.

LUZ DE LED

Desde cuando se creó la primera bombilla en 1.879; varios sistemas de iluminación han sufrido una constante evolución hasta ahora, a continuación un repaso.

Inicialmente llegaron los sistemas incandescentes que tenían un bajo costo económico y proporcionaban un color cálido pero con baja eficacia; seguidas de las luces halógenas, en las cuales su cristal era sustituido por un compuesto de cuarzo que soportaba el calor produciendo un mejor desempeño además de brindar una luz más blanca, aunque emite más radiación ultravioleta que las anteriores bombillas de filamento. Luego aparecen las lámparas de bajo consumo que mejoraban la eficacia consumiendo menos energía y con una duración más prolongada; aunque su ficha técnica indica que contienen mercurio, el cual puede ser perjudicial para la salud.

En la actualidad se cuenta con iluminación por sistema de LED, estas aunque aún se encuentran en perfeccionamiento, son muy usadas en los diferentes países donde encuentran beneficios como su bajo consumo, elevada eficiencia, mayor durabilidad y mejor direccionalidad.

Esta alta luminosidad que proporcionan estas nuevas tecnologías luminosas, permiten una mejor visibilidad de objetos, sin embargo la sobreexposición al estímulo luminoso a una distancia menor de 20 cm, puede llegar a ocasionar deslumbramiento seguido de incomodidad.

El uso de fuentes de iluminación LED está creciendo tanto en la iluminación ambiente como en dispositivos como smartphones, pantallas de ordenador, electrodomésticos, etc. Sin embargo, el principal problema que plantea la iluminación LED, que emite luz blanca, radica en su alto contenido de radiaciones de la banda del azul, que son dañinas para el sistema visual.

¿CÓMO PROTEGERSE DE LA LUZ AZUL?

Juan Sebastián Bejarano, Director Científico de Servioptica, expresa como numerosas investigaciones que se han llevado a cabo en animales desde hace mucho tiempo, especialmente por parte de Celia Sánchez de la Universidad Complutense de Madrid, España, muestran como la luz azul que hace parte de la espectro visible, tiene efectos coadyuvantes en el desarrollo de patologías como la degeneración macular relacionada con la edad, que es la principal causa de pérdida de visión en países desarrollados y catarata en países no desarrollados. Incluso, hay un término reciente que es la retinopatía fototoxica que son los daños a nivel de la mácula por exposición a luz azul.

Debido a la excesiva exposición a la luz azul, los laboratorios están desarrollando diversas maneras de prevenir la luz azul y hasta el momento existen dos formas una es bloquearla y la otra es reflejarla.

Existen lentes utilizados para bloquear la luz azul en interiores, estos tienen un filtro que absorbe selectivamente la luz que se encuentra entre 400nm y 470nm (luz azul y luz ultravioleta). Cuando a través de este lente pasa la luz blanca y se filtra la luz azul, el lente se ve amarillo. Pasa lo mismo con el cristalino que es inmaduro hasta los 20 años, pero con el paso de los años se hace amarillo o marrón para filtrar la luz azul. También como este tipo de luz se encuentra tanto en la luz natural como en la luz artificial, hay versiones de estos lentes para usar en exteriores que pueden ser además polarizados (reorganiza la luz para evitar los reflejos) y bloquear la luz azul, ultravioleta y generalmente son más oscuro para la protección solar. Además, hay lentes que tienen la posibilidad de utilizar un tratamiento antirreflejo que refleje la luz azul y evitar así que llegue hasta la retina. Los pacientes que pueden generar mayor sensibilidad a la exposición y por lo tanto necesitan mayor protección son: los niños y menores de 20 años, debido a que el cristalino aún no filtra eficazmente la luz azul y los pacientes áfacos o con lente intraocular, que quedan sin protección.

CONSEJOS PARA TRABAJAR EN EL COMPUTADOR

En aras de lograr la mayor protección frente a la exposición de la luz, a continuación varios consejos muy prácticos:

• Descanso: pídale a su paciente que descanse por lo menos cada 25 minutos, tapando sus ojos con las dos manos y abriéndolos, esto le ayudará a relajar los ojos.

• La luz: indíquele que la luz de su o sus dispositivos debe estar acorde a la iluminación que está recibiendo aunque este sea un reto, ya que demasiada le puede provocar reflejos y por ende más esfuerzo, y muy poca hace que deslumbre cualquier otro dispositivo.

• Distancia: debe mantener como mínimo una distancia de 25 cm siempre que sea posible.

• Usos de acuerdo a la situación: si su paciente es fiel al uso de dispositivos para todas las labores, aconséjele que las pantallas mate tipo eBook, son precisas para lecturas prolongadas o trabajos extenuantes, mientras que las pantallas brillantes tipo Tablet, son perfectas para películas, juegos o trabajos con elementos gráficos.

• Brillo: su paciente debe establecer el brillo de la pantalla al mínimo que le sea posible para que pueda leer sin esforzarse; lo importante es que no le cause dificultad al momento de leer.

• Parpadear: definitivamente este será el consejo por excelencia para sus pacientes, mantener una frecuencia adecuada de parpadeo es muy importante, debido a que si la persona desempeña labores que demandan gran concentración, los parpadeos pueden bajar de 20 por minuto a 5 parpadeos por minuto.

• Protección: en la actualidad varias empresas de accesorios para dispositivos móviles, vienen desarrollando películas para las pantallas, que sirven como barrera y funcionan previniendo la degeneración, el daño en la retina y la alteración de su ciclo de sueño. utina.

 

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